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Astronomía para niños


Despacio con el espacio
Autor: Sebastián Musso


1. Comenzando por la historia

¿Te preguntaste alguna vez quién fue el primer astrónomo? Yo creo que fue el primer hombre, el primero que miró el cielo y se preguntó que eran esos puntitos brillantes que ahora llamamos estrellas. La gente hace mucho pero mucho tiempo creía que las estrellas eran fogatas como las que a ellos les daban calor y que sus fogatas se verían igual desde muy lejos. Más tarde creyeron que las estrellas eran dioses, les dieron nombres y las adoraban.

Los primeros hombres no sabían escribir, cuando tenían una idea (igual que nosotros cuando somos chiquitos y tampoco sabemos escribir) hacían dibujos. Como tampoco existía el papel sus dibujos los hacían en las cavernas donde vivían. Allí encontramos muchos años después que pintaban también las cosas que veían en el cielo: la Luna, las estrellas y los planetas. Muchos pueblos estudiaron el cielo, acá te cuento algunas historias sobre ellos.


Chinos:

Los chinos fueron los primeros en catalogar a los cometas. Antes creían que los cometas nos anunciaban hechos importantes, buenos o no. Astrónomos chinos dibujaron cerca de 30 tipos distintos de cometas con diferentes colas y tamaños.

También observaron eclipses de Luna y de Sol. Cuando ocurría un eclipse de Sol los chinos creían que era un dragón que se lo comía, ellos rezaban para que el dragón lo escupiera y todo volviera a la normalidad. Ellos no tenían telescopios pero pudieron ver cosas interesantes mucho antes que los grandes astrónomos europeos como por ejemplo manchas en el Sol.


Árabes:

Estos señores conocían muy bien el cielo y le dieron nombre a innumerable cantidad de estrellas. Las Tres Marías, por ejemplo, aún conservan nombres dados por los árabes. Son Alnitak, Alnilán y Mintaka. Los árabes dieron mucha importancia a la Luna y usaron el mes para fijar un calendario que les permitía medir el tiempo.

 

Egipcios:

Muchos creen que las pirámides de Egipto son, además de tumbas para los faraones, una especie de observatorios astronómicos. La base de las pirámides son cuadradas y sus puntas están perfectamente orientadas a los cuatro puntos cardinales. También la rampa de acceso a la habitación donde está la tumba del faraón apunta a una estrella importante en el cielo que coincide con el eje de rotación de la Tierra.



Aborígenes argentinos:

La gente que vivía en lo que hoy es Argentina antes que llegaran los conquistadores sabían mucho sobre astronomía. Ellos les habían puesto sus propios nombres a las estrellas y las usaban para orientarse y para medir el tiempo.

Una constelación que es para nosotros muy conocida es la Cruz del Sur pero la llamamos así desde que vinieron los españoles y nos enseñaron la palabra de Dios. Antes los pueblos que vivían aquí conocían al mismo grupo de estrellas como El Rastro del Choike o La Pisada del Ñandú. Ellos creían que un viejo jefe de ellos después de morir había subido al cielo y estaba representado por estas estrellas. Desde allí los guiaba y ayudaba en lo que necesitaran.


Los grandes astrónomos:

Copérnico:

Durante mucho tiempo creyeron que la Tierra era el centro del Universo. Si mirás el cielo a la noche parece como si las estrellas dieran vueltas alrededor de nosotros.

También de día parece como si el Sol girara desde su salida a la mañana hasta su puesta al atardecer pero todo eso es una ilusión. Es igual que cuando estamos en el auto con papá y mamá.

Miramos por la ventana y parece que los árboles o las casas que están lejos se movieran pero sabemos que somos nosotros los que nos estamos moviendo, lo mismo pasa con la Tierra, girámos y nos parece que fueran las otras cosas las que nos rodean .

Copérnico, un astrónomo que vivió hace más de 400 años, se dio cuenta que el Sol se encontraba quietito en el centro del Sistema Solar y que eran la Tierra y el resto de los planetas los que giraban a su alrededor.






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