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Astronomía para niños


Despacio con el espacio
Autor: Sebastián Musso

5. Estrellas en el cielo


Si bien todas las estrellas nos parecen iguales cuando las observamos en el cielo oscuro de la noche si pudiéramos acercarnos a ellas se nos mostrarían de muy diferentes colores y tamaños. Algunas incluso las podés distinguir a simple vista de color rojo, azul o amarillo a diferencia de la gran mayoría que se muestran blancas.

¿Te preguntas te sobre qué es una estrella? Una estrella es una bola de hidrógeno y helio muy calientes. Son dos gases que juntos a gran temperatura hacen brillar a estos cuerpos celestes. El Sol, que es una estrella, brilla por esto. Pero el Sol no es una estrella de las más importantes. Sí para nosotros porque de él proviene todo el calor y la energía que necesitamos para vivir tanto nosotros como los animales y plantas que pueblan la Tierra. Pero si comparamos al Sol con otras estrellas es una estrella enana. Hace muchos años dos astrónomos llamados Russell y Hertzsprung dividieron a las estrellas en varios tipos que ahora vamos a repasar:

Enanas rojas
Son las más comunes. Si viéramos el cielo todo el tiempo con un telescopio no encontraríamos un solo lugar donde no encontráramos estrellas de este tipo. Son más chiquitas que el Sol y viven mucho más tiempo. ¿Por qué? Pensá en ese hidrógeno y helio como el combustible de las estrellas. Simplemente las enanas rojas gastan menos combustible así que pueden â€odurar” más tiempo.

Otra adivinanza: â€oSalimos cuando anochece, nos vamos al cantar el gallo, y hay quien dice que nos ve cuando le pisan un callo” (Las estrellas)

Enanas blancas
Son las más chiquititas de todas y son estrellas que ya no brillan. Están apagadas. Las estrellas son muchísimas veces más grandes que la Tierra pero ese no es el caso de estas enanas blancas que son iguales a nuestro planeta pero mucho más pesadas.

Gigantes rojas
Imaginá que podemos achicar al Sol al tamaño de una estrella de 2 metros de diámetro. Las gigantes rojas serían pelotas de 50 cuadras de diámetro (unas 50.000 veces más).

Supergigantes
Son las más grandes de todas las estrellas. No hay muchas y tienen una vida corta comparada a las que se parecen al Sol.

Los astrónomos dividen a las estrellas según su color, temperatura y edad en letras: o; B; a; F; G; K; m. Si te es muy difícil probá acordándote de las iniciales de la siguiente frase: â€ootro barco al fin ganó, karina murmuró”.



La vida de una estrella
Todas estos tipos de estrellas tienen que ver entre sí. Las estrellas nacen, viven y mueren como nosotros, las que repasamos no son más que etapas que puede cumplir una misma estrella a lo largo de su vida. Ya contamos cuando estudiábamos el Sistema Solar que el Sol nació hace 4.600 millones de años. ¡Muchísimo tiempo! Pero de la nube de gases a muchísima temperatura de la que nació también nacieron otras estrellas parecidas a él que se separaron luego de un tiempo dejando al Sol solo. Las estrellas nacen así.

Después de esto las estrellas pasan la gran parte de su vida quemando el hidrógeno en helio, su combustible para brillar. ¿Alguna vez se le acaba el combustible? Por supuesto que sí. Cuando esto pasa la estrella se empieza a hinchar. Se hace cada vez más grandota hasta que la podemos llamar como ya aprendimos: una gigante. El Sol un día, dentro de miles de millones de años se hará también un gigante. Luego de un tiempo como gigante se sacará de encima sus capas más externas como si se sacara un vestido hasta quedar una estrella muy chiquita.

¿Cuál? Una enana blanca. Así terminan su vida las estrellas que se parecen al Sol pero no siempre la historia es igual.

Si la estrella nace más grande que el Sol todo será más rápido en su vida y terminará explotando en lo que los astrónomos llaman supernova. En 1987 desde el observatorio que está en el norte de Chile y que se llama â€oLa Silla” vieron por primera vez con un gran telescopio la explosión de una supernova. Es una estrella que de un momento a otro y por un tiempo cortito (que pueden ser unos días o unas semanas) brilla como si fueran millones de estrellas juntas. ¡Puede brillar tanto como la Luna Llena o más! Así mueren las estrellas con mucho material o como dicen: más masivas.

¿Qué pasa con las estrellas más masivas del Universo? ¿Explotan también como las anteriores? No. En realidad se convierten en algo que seguramente escuchaste alguna vez, un agujero negro. Un lugar en el Universo en el que la luz, que es lo más rápido de todo, no puede escaparse. Un â€otraga todo” lo que pasa cerca. Los grandes telescopios descubrieron ya varios agujeros negros pero tranquilos que están muy lejos y no nos puede pasar nada.

Estrellas dobles
Si bien cuando miramos al cielo las estrellas parecen todas bastante separadas y no encontramos muchas estrellas juntitas cuando ponemos el ojo en un telescopio las estrellas se nos muestran de a parejas o agrupadas de a muchas estrellas que giran todas alrededor de todas. De la misma manera que la Luna gira alrededor de la Tierra y la Tierra alrededor del Sol también hay estrellas que giran alrededor de otras. A estas estrellas se las llama dobles.
También hay dobles que en realidad no tienen nada que ver unas con otras pero que desde la Tierra parecen estar juntas en el cielo como si dos edificios parecieran estar pegados en una foto aunque este uno más cerca que el otro. A estas se las llama dobles ópticas.

En el año 1054 los chinos vieron una supernova que hoy se observa como una nebulosa llamada â€odel cangrejo” por estar en esa constelación. Los chinos podían leer un libro a la noche con la luz de esa estrella solamente.

Existen sistemas de estrellas con tres, cuatro, cinco, seis o más estrellas. Son sistemas múltiples. ¿Te imaginás cómo sería vivir en un planeta de un sistema múltiple? Podría ser que mientras se oculta una estrella, un sol, en el horizonte otro sale y nunca se haría de noche. Tendríamos un cielo con soles quizás de diferentes colores: una gigante roja acompañada de una estrella azul muy brillante sería un paisaje muy lindo.

Estrellas variables

Hace mucho, pero mucho tiempo, se creía que las estrellas no cambiaban. Luego se supo que tenían una vida como la que hemos comentado. Más tarde se descubrieron estrellas que llamamos variables. Estas estrellas cambian su brillo de un momento a otro. Podemos verlas como puntos muy poco brillantes en el cielo y de repente encenderse como astros brillantes que destacan en la noche. También puede pasar al revés, que sean estrellas muy brillantes que se hacen opacas en un tiempo que los astrónomos pueden calcular muy bien.

Si Júpiter o Saturno hubieran acumulado un poquito más de material cuando estaban formándose hace 4.600 millones de años podrían haberse convertido en estrellas y el Sol hoy sería un sistema doble o triple.

El brillo y el color de las estrellas
No todas las estrellas en el cielo tienen el mismo brillo. ¿Te fijas te que algunas son más brillantes que otras? A esto se lo llama magnitud. Un griego hace muchos siglos dividió las estrellas en magnitudes desde las que le parecían más brillantes a las que les puso el número 1 hasta las que apenas podía ver con sus ojos que las llamó estrellas de magnitud 6. Años más tarde con la ayuda del telescopio que se inventó recién en el 1600 se pudieron ver estrellas de magnitud 7, 8, 9 y más de 20 también. Cada una es dos veces y media más brillante que la anterior. Es decir, una estrella de magnitud 1 es dos veces y media más brillante que una de magnitud 2.

Hace algunos años se me ocurrió que lo que este griego había inventado, se llamaba Hiparlo, podía ayudarme a hacer algo lindo. Lo que se me ocurrió fue cambiar el brillo de las estrellas por sonidos más fuertes para estrellas muy brillantes y menos fuertes para las que apenas podemos ver. Así nació la idea de un planetario para ciegos. Porque el cielo es fantástico y todos deberían conocerlo, ¿no te parece? También las estrellas tienen distintos colores y se me ocurrió que sería bueno darle un sonido distinto para cada color. Inventar que un sonido como la voz de papá sea para las estrellas rojas, un sonido como la voz de mamá para las azules y alguno intermedio como la voz de nuestros hermanos para las amarillas. Así también las personas que no pueden ver pueden conocer el cielo que tanto nos gusta ver a la noche. ¡Porque todos tenemos que ser iguales!

La vía láctea es una brumocidad (como una nube) formada por estrellas, gas y polvo que no nos deja ver lo que hay más allá de ella en el cielo. Un amigo ciego un día me dijo: â€oes como el ruido a fritura del teléfono” y realmente tenía razón.


Las edades en el Universo
Y como es lógico de suponer, las estrellas que vemos en el cielo no tienen todas las mismas edades. Pero como estas se miden en millones de años nunca podemos entender muy bien que tan grandes son estas cifras. Les propongo algo, una de mis escalas, esta vez para tratar de entender las edades de los objetos que pueblan el Universo y hasta del Universo mismo. El Sol está en la mitad de su vida, tiene 4.600 millones de años. Pero si comparamos a nuestra estrella con una persona de Argentina (con una esperanza de vida promedio calculada en 75 años) el solcito tendría 37 años... ¿más entendible no? En esta escala cada año equivale a 0,31 segundos o lo que es lo mismo 3 años = 1 seg. El Universo mismo (25.000.000.000 de años) tendría 201 años en este momento. Los cúmulos globulares (15.000.000.000 de años) tendrían 120 años en nuestra escala. Pero para ser más específico el cúmulo 47 Tucanae (10.000.000.000 de años) llegaría a ser un venerable anciano de 80 años, más joven que algunos de nuestros abuelos. Los chicos de la familia también existen como las conocidas Pléyades con 3 días de edad, o las T Tauri de 30 días deberíamos decir que tienen en realidad algunos millones de años. Esta broma nos muestra incluso lo maravilloso de nosotros mismos. Unos seres curiosos de un planeta pequeño de una estrella mediana. Seres que vivimos tan sólo décadas pero que nos las hemos ingeniado para explicar la vida de estrellas, galaxias y hasta un Universo que lleva miles de millones de años funcionando. Lo estudiamos más o menos desde los sumerios (6.000 años antes de Cristo), tan sólo 34 minutos en esta escala. De allí hemos evolucionado hasta comenzar la exploración planetaria en la década del ´70... hace tan sólo... 6 segundos.

Nebulosas y galaxias
De todo en el Universo hay mucho, hay seguramente muchas estrellas que tienen planetas. Hasta ahora solo encontramos unas 40 o 50 pero recién empezamos a investigar. También hay muchas nebulosas y galaxias, miles de millones y en ellas miles de millones de estrellas que nacen, viven y mueren.

Las nebulosas están dentro de las galaxias y las hay de varios tipos, algunas son de unos colores maravillosos. Brillan por las estrellas que tienen en su interior y entre medio de estas encontramos gas y polvo. Otras, no tienen estrellas dentro pero sí muchas estrellas cercanas que les â€oprestan” luz para que las podamos ver. Hay mucho material en el Universo. A veces ese material se interpone entre las nebulosas y nosotros y llega a taparnos a millones de estrellas. ¡Que enorme! En realidad no, esa cortina que no nos deja ver lo que detrás es muy parecido al humo que sale del cigarrillo de algún adulto que hayas visto fumar pero a la distancia que estamos parece como una pared de ladrillos que nos tapa todo.

Galaxias
Son las cosas más grandes del Universo. Tienen gas, polvo y miles de millones de estrellas o soles (es lo mismo). Al comienzo de la historia todos creían que la Tierra era el centro del Universo y que todo giraba alrededor nuestro. Pero luego supieron que los planetas no giraban alrededor de la Tierra sino alrededor del Sol aunque seguían creyendo que hasta las estrellas daban vueltitas en torno al Sol. Más tarde, siguieron investigando, y supieron que el Sol no es muy importante al lado de otras estrellas y que es una más entre las 300.000 millones que pueblan la Vía Láctea, que es nuestra galaxia y también se enteraron que estamos en un bordecito de ella. No hace mucho los astrónomos nos contaron cuantas galaxias han descubierto. ¡Unas 100.000 millones de galaxias! ¡Este Universo es enorme! Galaxias espirales Las galaxias tienen formas muy distintas. Estas tienen forma de remolino, como el que se hace cuando sacás el tapón de la bañadera. Tienen un centro bastante gordito donde están las estrellas más grandes, de edad y de tamaño también, de ahí salen los brazos en espiral con lo que también me recuerda a la forma de un pulpo. La Vía Láctea tiene esta forma. Espirales barradas Estas son muy raras, del centro sale una barra de la que se desprenden los brazos en forma de espiral. Los astrónomos no saben muy bien por qué estas galaxias tienen esta forma.

Galaxias elípticas
¡Que palabra rara elíptica! ¿Por qué no dicen directamente redonditas? Estas galaxias tienen forma de pelota. Algunas son bien redonditas como una pelota de fútbol, otras son más alargadas como una pelota de rugby y otras son mucho más achatadas como si fueran una pelota pero pinchada. Se las observa de muchos tamaños diferentes pero por lo general son más chiquitas que las espirales y muchas veces giran alrededor de ellas como si fueran una galaxia-luna. Galaxias irregulares Siempre, en toda familia, hay alguien que es desprolijo. Estas son las desprolijas en la familia de las galaxias. No tienen una forma definida. A simple vista podemos encontrar en un cielo del campo a las Nubes de Magallanes. Estas no son nubes de verdad sino dos galaxias irregulares que giran alrededor de la Vía Láctea. ¿En cuanto tiempo? Muchísimo, tanto que no podemos detectar su movimiento ni siquiera en muchos años.




Este que ves en el dibujo es un telescopio â€oreflector Newtoniano” ¿palabras complicadas no? Están hechos de espejo y te ayudan a observar muchas cosas hermosas del cielo estrellado.


Las galaxias también se agrupan en lo que llamamos cúmulos de galaxias. Son grupos de muchas de ellas. La Vía Láctea forma parte de un cúmulo o familia de galaxias junto con otras 32 de distintas formas y tamaños llamado Grupo Local. Otra actividad linda para hacer una noche de cielo despejado es mirar esa franja de muchas estrellas que cruza el cielo, es el brazo más interior de nuestra propia galaxia. Encontrarás algunas nubosidades (nebulosas) y te propongo que inventes figuras como lo hicieron los pueblos más antiguos.  

Caminando por las galaxias
¿Alguna vez se preguntaron qué tan lejos están las galaxias entre si? Cuando alguien nos comenta este dato suele usar siempre una medida común en el Universo que es el año luz. El año luz no es una escala de tiempo como su nombre podría llegar a confundirnos al comienzo sino una medida de distancia, como el metro, el kilómetro pero mucho, mucho más grande. Es la distancia que recorre la luz, que es lo más rápido de todo el Universo, en un año terrestre. Mientras nosotros damos una vuelta alrededor del Sol, la luz, que viaja a nada más ni nada menos que 300.000 kilómetros por segundo cubriría más o menos unos 9 billones de kilómetros. Esto es un 9 seguido de 12 ceros o para ser más exacto 9.460.700.000.000 kilómetros. No podríamos hablar de las distancias a las estrellas y mucho menos a las galaxias con números tan grandotes.

Pero, vuelvo a la pregunta. ¿Alguna vez te preguntaste qué tan lejos están las galaxias entre si? Bueno, trataremos de achicar un poco esos números tan grandes y vamos a apretar tanto a las galaxias que nos queden lo suficientemente pequeñas que entren en nuestra ciudad. Como alguna vez lo hicimos con el Sistema Solar pero ahora tendremos que usar una escala aún más grande: 100.000 años luz será para nosotros igual a 100 metros.

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, forma parte de un grupo de galaxias que llamamos Grupo Local. Es la segunda galaxia más grande del sistema después de Andrómeda. El tamaño de la Vía Láctea es de 100.000 años luz de diámetro, un disco de brazos en espiral como si fuera un remolino gigante con brazos que salen todos de un núcleo como una pelota achatada que está en el centro. Este disco entonces tendrá para nosotros unos 100 metros de diámetro, como es redondo, va a ocupar toda la manzana, por ejemplo, de nuestra casa. Estos brazos también tienen un grosor, por supuesto, que es de 70 centímetros (tres veces el cordón de la vereda).

Juntarse con personas que les gustan las mismas cosas que a nosotros es algo emocionante. ¿ya averiguaste si en tu ciudad hay un observatorio o un centro de astrónomos aficionados?

Es importante saber que el Sol se encuentra casi en uno de los bordes de esta galaxia, en nuestra escala, a 30 metros del centro y saber también que todo el Sistema Solar, que en realidad, si contamos hasta la nube de cometas que rodea al Sol a un año luz de distancia, tendrá en este â€oUniverso encogido” ¡apenas 2 milímetros de diámetro!

Desde aquí emprenderemos un camino hacia otras galaxias. Normalmente estamos acostumbrados a aceptar que la Tierra tiene un satélite natural: la Luna, incluso que planetas como Júpiter tienen 16 lunas o Saturno 23 dando vueltas a su alrededor. También sabemos (si no lo sabían se los cuento) que las estrellas también están la mayoría de las veces acompañadas y que podríamos ver en algún viaje imaginario que alguna otra vez, o en alguna otra página haremos, dos, tres o más estrellas girando en un baile estelar que nada tiene que envidiarle al grupo del Teatro Colón. Lo que parece demasiado es enterarnos que hay galaxias completas que giran alrededor de otras. Una galaxia es un grupo de millones de estrellas, gas y polvo y todo eso ¡girando alrededor de otra aún más grande!

Nuestra Vía Láctea tiene dos galaxias satélite. Son la Gran Nube de Magallanes y la Pequeña Nube de Magallanes. Las dos se pueden ver a simple vista desde nuestro â€ocielosur” cuando la noche está despejada y nos alejamos un poquito de las luces de las ciudades donde vivimos. La Nube Mayor de Magallanes está a 170 metros de nuestra galaxia y es mucho más chiquita que la Vía Láctea, tiene apenas 30 metros mientras que la Pequeña Nube de Magallanes es de sólo 20 metros de grande y está casi a dos cuadras de nosotros.

Seguramente has visto muchas veces a venus, marte, júpiter o saturno pero te los confundiste con estrellas. El secreto es que las estrellas titilan mientras que los planetas tienen una luz constante. También tenés que buscar a los planetas por el mismo caminito que en el cielo hacen la luna y el sol y que los astrónomos llaman la â€oEclíptica”.

Si seguimos con este juego encontraremos al sistema en Draco a 3 cuadras y con un tamaño de apenas dos metros. Los del Hemisferio Norte podrán ver en su cielo una galaxia en la constelación de la Osa Mayor, o podrán decirnos a nosotros que nos movamos 280 metros para encontrarla de tan solo 3 metros, igual de chiquita que la galaxia de la constelación del Escultor que se encontraría unos 10 metros más allá, como si estuviera en la casa de al lado. Estas son las que tenemos más o menos cerca, son muy chicas por los que no les prestamos demasiada atención. Cuatro cuadras y media nos separarán de un sistema como el de Fornax (el Horno), estas últimas son galaxias pero distintas en su forma a la Vía Láctea, son elípticas, es decir, son como pelotas de estrellas, pelotas más o menos achatadas pero sin ese núcleo central ni los brazos en espiral como hablábamos al comienzo (mejor dicho como yo escribía y ustedes leían al comienzo).

Dentro de este Grupo Local las dos galaxias en Leo son muy conocidas, están a 780 metros (Leo II) y 1.800 metros (Leo I) aunque sus tamaños son de dos y tres metros respectivamente.

Por fin llegamos a la Gran Espiral de Andrómeda, sí, como la nuestra pero todavía más grande. Esta ocupa unos 120 metros y tendremos que caminar 23 cuadras para visitarla. Vale la pena, un grupo de 400.000 millones de estrellas se puede ver también desde la Tierra a simple vista, claro que es más cómodo verla desde el Hemisferio Norte pero nos la podemos arreglar para mirarla también desde el Sur. Como toda galaxia gigante que se precie de tal, tiene satélites, son galaxias elípticas (las redonditas) a una cuadra de distancia de ella y de 5 (M32) y 7 metros de diámetro (NGC 205).

Así hemos recorrido algunas de las más de 30 galaxias que le hacen compañía a la nuestra, la Vía Láctea, en el Universo más cercano. Todavía no nos hemos alejado mucho de nuestro vecindario, para ir a otras galaxias que no fueran de nuestro grupo tendríamos que viajar hasta 5.000 kilómetros para lo que nuestro jueguito más que hacerlo caminando requeriría de un avión o micro muy cómodo. Espero que les haya gustado, que no se hayan cansado mucho por un viaje de miles de años luz y puedan haber aprendido algo.




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