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Herencia del Hubble
Telescopio espacial Hubble
NGC 1316: galaxia elíptica gigante
Nebulosa planetaria NGC 2371
Galaxia elíptica NGC 1132
Galaxia Enana Holmberg IX
NGC346 y N66
IC 418, la nebulosa del espirógrafo
DML 190, remanente de supernova
NGC 3949, galaxia espiral
 
Glóbulos de Thackeray en IC 2944
NGC 1275, galaxias en colisión
NGC 4414 y sus brazos polvorientos
N11B, guardería estelar
LL Oriones y su arco de choque
M87,  poderoso reflector cósmico
M16, La Nebulosa del Águila
NGC 2440, una nebulosa planetaria
 
V838 Monocerotis
N44C, región HII
SMC-N 81, guardería estelar
El Objeto de Hoag
 
Hubble-V en NGC 6822
Casiopea A, remanente de supernova
Galaxia de canto ESO 510-G13
Dos galaxias en Hydra, NGC 3314
 
Detalle de M42, la Nebulosa de Orión
Galaxia espiral barrada NGC 1672
Pequeña Nube de Magallanes
La galaxia de Bode, M81


El programa "Hubble Heritage" de la NASA pone a disposición del público impresionantes imágenes astronómicas. Estas son una pequeña muestra de ello.

NGC 1316: galaxia elíptica gigante

La violenta imagen de una galaxia que ha crecido engullendo a otras más pequeñas. Como polvorientos trozos de pelusa que acechan en los rincones y debajo de las camas, algunos sorprendentemente complejos rizos y burbujas y polvo cósmico se esconden en la gigantesca galaxia elíptica NGC 1316. Esta imagen creada con datos obtenidos por el Telescopio Espacial Hubble revela las franjas de polvo y los cúmulos estelares de esta galaxia, que son evidencia de que la misma se formó por la fusión pasada de dos galaxias ricas en gas.

La violenta historia de NGC 1316 resulta evidente en varias formas. Las fotografías de gran angular obtenidas por el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo en Chile muestran una sorprendente variedad de ondas, rizos y penachos inmersos en el envoltorio exterior de la galaxia. Entre esos así llamados rasgos "de marea", se cree que los más angostos son los restos estelares de otras galaxias espirales que se fusionaron con NGC 1316 en algún momento durante los últimos miles de millones de años. Las regiones interiores de la galaxia que se muestran en la imagen del Hubble revelan un complicado sistema de franjas y parches de polvo. Se piensa que éstos son los restos del medio interestelar asociado con una o más galaxias espirales engullidas por NGC 1316. El equipo estadounidense de científicos, liderado por el Dr. Paul Goudfrooij del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland, utilizó la ACS a bordo del Hubble para estudiar los cúmulos estelares en varias galaxias elípticas gigantes cercanas. Su estudio de NGC 1316 se centró en los cúmulos globulares, que son sistemas estelares compactos con cientos de miles o hasta millones de estrellas que se formaron al mismo tiempo.

NGC 1316 se encuentra a unos 75 millones de años luz (23 Megaparsecs) de distancia. La imagen cubre un área de unos 60 000 años luz (18 000 parsecs) de lado.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: NGC 1316: galaxia elíptica gigante
Crédito: and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA). Agradecimiento: P. Goudfrooij (STScI)


Nebulosa planetaria NGC 2371

Sondeando un burbuja fluorescente de gas y polvo que rodea a una estrella moribunda, el Telescopio Espacial Hubble de la NASA revela un conjunto de estructuras no observadas previamente. El objeto, llamado NGC 2371, es una nebulosa planetaria, el reluciente remanente de una estrella parecida al Sol. La estrella restante visible en el centro de NGC2371 es el núcleo super caliente de la antigua gigante roja, ahora despojada de sus capas exteriores. La abrasadora temperatura en su superficie es de 240 000 ºF. NGC2371 se situa a unos 4 300 años luz de distancia en la constelación de Geminis.

La imagen del Hubble revela varias caracteristicas remarcables, las más notables las prominentes nubes rosas dispuestas en lados opuestos de la estrella central. Este color indica que son relativamente frías y densas, comparadas con el resto del gas en la nebulosa. También son impresionantes los numerosos y muy pequeños puntos rosas, marcando nudos de gas pequeños y relativamente densos que también se encuentran diametralmente en lados opuestos de la estrella. Estas características parecen representar la eyección de gas de la estrella a lo largo de una dirección específica. La dirección del chorro ha cambiado durante el tiempo en los últimos miles de años. La razón de este comportamiento no se conoce bien aún, pero podría relacionarse con la posible presencia de una segunda estrella orbitando la estrella central visible.

Una nebulosa planetaria es una nube de gas en expansión eyectada desde una estrella que se acerca al fin de su vida. La nebulosa brilla por la radiación ultravioleta de los restos calientes del centro de la estrella. En solo unos pocos miles de años la nebulosa se disipará en el espacio. La estrella central se irá enfriando gradualmente, y finalmente se convertirá en una enana blanca, la fase final de la evolución de casi todas las estrellas. La imagen del Hubble de NGC 2371 es una imagen en falso color, compuesta a partir de fotografías tomadas con filtros que detectan la emisión de azufre y nitrógeno (rojo), hidrógeno (verde), y oxígeno (azul). Estas imágenes se tomaron con la Cámara Planetaria de Campo Amplio 2 del Hubble en noviembre de 2007, como parte del programa Hubble Heritage (Herencia Hubble).

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: Nebulosa planetaria NGC 2371
Crédito: NASA, ESA, and the Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

Galaxia elíptica NGC 1132

¿Galaxia aislada o fusión corporativa? El Hubble espía a NGC1132

La galaxia elíptica NGC 1132 revela el resultado final de lo que puede haber sido un grupo de galaxias que se han fusionado en un pasado reciente. Otra posibilidad es que la galaxia se formara aisladamente como un "lobo solitario" en un un universo ardiendo con grupos de galaxias y cúmulos. Se dice de NGC 1132 que es un "grupo fósil" porque contiene enormes concentraciones de materia oscura, comparable a la cantidad encontrada en un grupo de galaxias entero. NGC 1132 tiene también un intenso halo de rayos X procedente de una abundante cantidad de gas caliente que sólo se encuentra normalmente en los grupos de galaxias.

A la luz visible, sin embargo, parece una galaxia elíptica grande, sencilla y aislada. El origen de sistemas de grupo fósiles sigue siendo un misterio. Debe haber productos finales de galaxias completamente fusionadas dentro de grupos antes normales. O, debe haber extraños objetos que se forman en una región o periodo de tiempo donde la formación de galaxias de tamaño moderado se ha suprimido de alguna manera, y sólo se forma una gran galaxia. Las galaxias elípticas son lisas y sin rasgos distintivos. Conteniendo entre cientos y miles de millones de estrellas, su forma varía desde esféricas hasta muy elongadas. Su color amarillento global procede de las estrellas más antiguas. Dado que las elípticas no contienen mucho gas frío no pueden generar nuevas estrellas. Esta imagen de NGC 1132 fue tomada por la Cámara de Vigilancia Avanzada del Hubble (Advanced Camera for Surveys). Se utilizaron en la composición datos obtenidos en 2005 y 2006 a través de filtros verde y de infrarrojo cercano. En la imagen del Hubble, NGC 1132 se ve entre un buen número de galaxias enanas más pequeñas de color similar. En el fondo, hay un sorprendente tapiz de numerosas galaxias que son mucho más grandes pero están mucho más lejos. NGC1132 se localiza a unos 318 millones de años luz en la constelación de Eridanus, el Río.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: Galaxia Elíptica NGC 1132
Crédito: NASA, ESA y la Herencia de Hubble (STScI/AURA)- Colaboración ESA/Hubble
Agradecimieto:
M. West (ESO, Chile)

Galaxia Enana Holmberg IX

Esta colección de estrellas tan poco compacta es de hecho una galaxia enana irregular, llamada Holmberg IX. Radica justo fuera del borde externo de M81, una gran galaxia espiral en la Osa Mayor.
Esta imagen fue tomada con la Cámara Avanzada para la realización de mapas fotográficos del Hubble a principios de 2006. Holmberg IX pertenece a los llamados tipos de galaxia Magallánica, ya que su tamaño y la irregularidad en su estructura son similares a los de la Pequeña Nube de Magallanes, vecina de nuestra propia Vía Láctea. Holmberg IX fue descubierta por primera vez por el astrónomo Sidney van den Bergh en 1959, y catalogada como DDO 66. La galaxia recibió su nombre "Holmberg IX" cuando se discutió en el estudio de grupos de galaxias de Eric Holmberg diez años más tarde. Se sospecha que la galaxia enana fue creada como resultado de una interacción galáctica entre M81 y la galaxia vecina M82.

De las más de 20 000 estrellas que se pueden distinguir en esta imagen del Hubble, sólo cerca del 10% son consideradas antiguas estrellas con edades de miles de millones de años. Se cree que el resto son estrellas jóvenes con edades de tan sólo de 10 a 200 millones de años. Gracias a la resolución de la Cámara Avanzada para la realización de mapas fotográficos en esta imagen, los astrónomos han observado que las estrellas antiguas y las nuevas tienen distribuciones espaciales distintivas que podrían estar relacionadas con sus orígenes. Las simulaciones predicen que el trío formado por M81, M82 y el cercano NGC 3077 estuvieron cerca unos de otros hace unos 200-300 millones de años. Este encuentro cercano pudo haber sido el detonante de la más reciente formación de estrellas que se ha producido en Holmberg IX. El velo blanco-azulado del espacio que rodea a M81 y a Holmberg IX es la nueva formación de estrellas originada por las interacciones gravitacionales entre las dos galaxias. Existen muchas galaxias de baja masa que forman estrellas en el espacio circundante. Aunque ninguna de ellas está tan sujeta al dominio de las estrellas recientemente creadas como Holmberg IX, podrían pertenecer a la misma familia. Al comprender cómo se formó Holmberg IX, los científicos esperan comprender el papel que juegan como "ladrillos" de las grandes galaxias.

Nombre del objecto : Holmberg IX, UGC 5336
Descripción del objeto : Galaxia enana irregular
Posición (J2000) : R.A. 09h 57m 40.s16 ; Dec. 69° 02' 55."4
Constelación : Ursa Major
Distancia : 12 millones de años-luz (3.6 Megaparsecs)

26-01-2008
enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: Galaxia Enana Holmberg IX
Crédito: NASA, ESA, and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
Reconocimiento:
D. de Mello (Catholic University of America and GSFC)

NGC346 y N66 en la Pequeña Nube de Magallanes

Una espectacular estructura de deshilachados y arqueados filamentos decora esta vista del Telescopio Espacial Hubble de una de las regiones formadoras de estrellas más dinámica e intrincada del espacio.

En su centro una cuña de material acuna suavemente a un cúmulo de estrellas. El Cúmulo, conocido como NGC 346 se localiza a 210 000 años-luz en la Pequeña Nube de Magallanes (SMC, Small Magellanic Cloud), una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea.

Un torrente de radiación procedente de las estrellas calientes del cúmulo corroe áreas densas, creando un escultura fantástica de gas y polvo. El oscuro e intrincadamente bordado extremo de la cresta, visto en silueta por el Hubble, es particularmente espectacular. Contiene varios pequeños glóbulos de polvo que apuntan hacia el cúmulo central, como mangas de vientos atrapadas en la galerna.

Las emisiones energéticas y la radiación de las calientes estrellas jóvenes están erosionando las densa porciones exteriores de la región generadora de estrellas, conocida formalmente como N66, revelando nuevas guarderías estelares. Los difusos contornos de l nebulosa evitan que las emisiones energéticas fluyan directamente fuera del cúmulo, dejando en cambio un rastro de filamentos que marca el arremolinado camino de las emisiones.

El cúmulo NGC346, en el centro de esta imagen de Hubble, se resuelve en, al menos, tres sub-cúmulos y colectivamente contiene docenas de estrellas calientes de elevada masa, más de la mitad de las estrellas masivas conocidas en toda la galaxia SMC. También se ve una miríada de cúmulos más pequeños y compactos por toda la región.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: NGC346 y N66 en la Pequeña Nube de Magallanes
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
Reconocimiento: A. Nota (STScI/ESA)

IC 418, la nebulosa del espirógrafo

Resplandeciente como una joya de múltiples facetas, la nebulosa planetaria IC 418 se encuentra a unos 2.000 años luz de la Tierra, en la constelación Lepus (la Liebre). Esta fotografía es una de las últimas capturadas por el Telescopio Espacial Hubble, obtenida con la Cámara Planetaria Gran Angular 2. Las nebulosas planetarias representan la etapa final de las estrellas similares a nuestro Sol. La estrella que se encuentra en el centro de IC 418 era, hace unos pocos miles de años, una gigante roja, pero luego eyectó sus capas exteriores hacia el espacio y formó esta nebulosa, que se ha expandido hasta alcanzar ahora un diámetro de aproximadamente 0,2 años luz (o 13.000 unidades astronómicas).
El remanente estelar en su centro es el núcleo caliente de la gigante roja, del cual fluye radiación ultravioleta hacia el gas que lo rodea, haciendo que este último produzca fluorescencia. A lo largo de los próximos miles de años, la nebulosa se dispersará gradualmente en el espacio, y entonces la estrella se enfriará y se irá apagando durante miles de millones de años como una enana blanca. Se supone que nuestro Sol sufrirá un destino igual, pero afortunadamente ésto no ocurrirá hasta dentro de unos cinco mil millones de años.

La imagen de IC 418 obtenida por el Hubble se muestra aquí en falsos colores, basados en dos exposiciones tomadas por la Cámara Planetaria Gran Angular 2 en febrero y setiembre de 1999, a través de filtros que aislaron la luz proveniente de varios elementos químicos.

El rojo muestra la emisión del nitrógeno ionizado (el gas más frío de la nebulosa, y que se encuentra localizado en la parte más lejana con respecto al núcleo caliente), el verde corresponde a la emisión del hidrógeno, y los trazos azules muestran la emisión del oxígeno ionizado (el gas más caliente, situado en la posición más cercana a la estrella central).

Las notables texturas que se ven en la nebulosa fueron reveladas recientemente por el telescopio Hubble, y su origen es todavía incierto.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: IC 418, la nebulosa del espirógrafo
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
Reconocimiento: R. Sahai (JPL) y A. Hajian (USNO)

DML 190, remanente de supernova

Parecidos a las chispas y nubes de humo que se crean en una demostración festiva de fuegos artificiales, estos delicados filamentos que vemos en esta imagen del Telescopio Espacial Hubble de la NASA son en realidad restos de una explosión estelar ocurrida en una galaxia vecina. El blanco del Hubble era un remanente de supernova en la Gran Nube de Magallanes (GNM), una galaxia pequeña y cercana, compañera de nuestra Vía Láctea, y que es visible solamente desde el hemisferio sur de nuestro planeta. Llamado N 49 o DEM L 190, este remanente proviene de una estrella masiva que sucumbió en un estallido supernova cuya luz habría llegado a la Tierra hace miles de años. Este material filamentoso se reciclará en la formación de nuevas generaciones de estrellas en la Gran Nebulosa de Magallanes. Nuestro propio Sol y los planetas que lo acompañan nacieron a partir de restos similares de supernovas que estallaron en la Vía Láctea hace miles de millones de años. Esta aparentemente delicada estructura alberga también a una estrella neutrónica de rotación muy rápida que puede ser el remanente central del estallido inicial. Es bastante común que el núcleo de una estrella que estalló como supernova se convierta en una estrella neutrónica de rotación rápida (también llamadas pulsares a causa de los pulsos regulares de energía que emiten) después de que la estrella original expulsara sus capas exteriores.

En el caso de N49, no es solamente una estrella neutrónica que rota a una velocidad de un giro cada 8 segundos, sino que posee también un súper-fuerte campo magnético que es mil billones de veces (10 15 ) más poderoso que el de la Tierra. Esto ubica a esta estrella dentro de la exclusiva clase de objetos conocidos como "magnetares". El 5 de marzo de 1979 esta estrella neutrónica exhibió un histórico estallido de rayos gamma que fue detectado por numerosos satélites en órbita alrededor de la Tierra. Los rayos gamma poseen una energía que es un millón de veces o más, más fuerte que los fotones de la luz visible. La atmósfera de la Tierra nos protege al bloquear los rayos gamma que se originan en el espacio exterior. Posteriormente, N 49 ha generado varias emisiones de rayos gamma, y actualmente se la reconoce como "una repetidora suave de rayos gamma". Estos objetos componen una clase especial de estrellas que producen rayos gamma con una energía menor a la de los emitidos por la mayoría de las estrellas de "estallidos gamma".

N49 también emite rayos-X, cuyas energías son algo menores que las de los rayos gamma suaves. Los satélites de rayos-X de alta resolución han logrado ubicar una fuente puntual cerca del centro de N49, la probable contraparte del repetidor de rayos gamma suave. También son visibles en rayos-X algunos filamentos y nódulos difusos en este remanente de supernova. Los rasgos filamentosos que se pueden ver en la imagen óptica representan la onda de choque barriendo a través del medio interestelar ambiente y las cercanas y densas nubes moleculares. Actualmente, N 49 es el blanco de un grupo de investigadores liderado por los astrónomos del Hubble You-Hua Chu de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign y Rosa Williams de la Universidad de Massachusetts. Los miembros de este equipo científico están interesados en comprender si las pequeñas nubecillas en el medio interestelar de la GNM puedan tener un efecto marcado sobre la estructura física y la evolución de este remanente de supernova.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: DML 190, remanente de supernova
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA). Reconocimiento: Y. H. Chu (UIUC), S. Kulkarni (Caltech) and R. Rothschild (UCSD)

NGC 3949, galaxia espiral

El Telescopio Espacial Hubble nos muestra cómo puede ser nuestra Vía Láctea vista desde lejos, a través de la imagen de una galaxia que podría considerarse como su "prima". Nuestro Sol, junto a todo nuestro sistema solar, están insertos en una especie de amplio panqueque de estrellas dentro del disco de la Vía Láctea. Aun desde cierta distancia, resulta imposible ver otros grandes rasgos de nuestra galaxia, excepto el disco. Lo mejor que se puede hacer, entonces, es mirar más lejos en el universo, hacia galaxias que sean similares en forma y estructura a la nuestra. Otras galaxias parecidas a NGC 3949, que vemos en esta imagen, también cumplen estos requisitos.

Como la Vía Láctea, esta galaxia presenta un disco azul de jóvenes estrellas salpicado con regiones rosadas de nacimiento estelar. En contraste con el disco azul, el abultamiento central está compuesto principalmente de estrellas más viejas y rojizas.

NGC 3949 se encuentra a unos 50 millones de años luz (15 megaparsecs) de la Tierra. Forma parte de un laxo cúmulo que contiene seis o siete docenas de galaxias y que se encuentra en la dirección de la constelación de Ursa Major (la Osa Mayor). Es una de las mayores galaxias de este grupo. La imagen que aquí se muestra cubre un área de unos 30 000 años luz (9 kiloparsecs) de lado.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: NGC 3949, galaxia espiral
Crédito: Crédito: NASA, ESA y The Hubble Heritage Team (AURA/STScI). Reconocimiento: S. Smartt (The Queen's University of Belfast)

Glóbulos de Thackeray en IC 2944

Unas extrañas acumulaciones de gas y polvo, y su interrelación con una región HII en la constelación del Centauro. Nubes oscuras que resplandecen extrañamente flotan serenamente en esta hermosa y notable imagen capturada por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA. Estas densas y opacas nubes de polvo (conocidas como glóbulos) se ven en silueta contra el rojo resplandor del gas hidrógeno y las brillantes estrellas en esta activa región de formación estelar, IC 2944. Estos glóbulos fueron observados por primera vez por el astrónomo A. D. Thackeray en 1950.
Aunque los glóbulos como éstos han sido conocidos desde que el astrónomo holandés-estadounidense Bart Bok llamó la atención sobre ellos en 1947, poco se conoce sobre su origen y naturaleza, excepto que están generalmente asociados con grandes áreas de formación estelar, conocidas como "regiones HII" debido a la presencia de gas hidrógeno.
El mayor de los glóbulos en esta imagen está compuesto en realidad por dos nubes superadas que se superponen en nuestra línea de visión. Cada una de las nubes tiene aproximadamente 1,4 años luz (50 arcosegundos a esta distancia) en su diámetro mayor y, colectivamente, contienen suficiente material como para formar más de 15 estrellas similares a nuestro Sol.
IC 2944, la región HII que los rodea, está repleta de gas y polvo iluminados y calentados por un cúmulo bastante suelto de estrellas tipo O. Estas estrellas son mucho más calientes y masivas que nuestro Sol. IC 2944 está relativamente cerca, a solo 5 900 años luz (1 800 parsecs) en la dirección de la constelación del Centauro.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: Glóbulos de Thackeray en IC 2944
Crédito: Crédito: NASA y The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
Reconocimiento: Bo Reipurth (Universidad de Hawai)

NGC 1275, galaxias en colisión

El imponente choque de dos galaxias en el Racimo de Perseo. Una polvorienta galaxia parece estar rotando sobre su borde como un molinete, mientras se desliza a través de la mayor y más brillante NGC 1275 en esta imagen del Telescopio Espacial Hubble. Estas fotografías, tomadas con la Cámara Planetaria Gran Angular 2 del Hubble, muestran trazas de una estructura espiral acompañadas por impresionantes franjas de polvo y brillantes zonas azules que marcan las áreas de formación estelar activa. Observaciones detalladas de NGC 1275 indican que el material polvoriento pertenece a un sistema espiral visto casi de canto en primer plano. La segunda galaxia, que se encuentra más allá de la primera, es en realidad una elíptica gigante con una tenue estructura espiral muy peculiar en su núcleo. Se cree que estas galaxias están chocando una con otra a una velocidad de más de diez millones de kilómetros por hora.
NGC 1275 se encuentra a unos 235 millones de años luz (72 megaparsecs) de distancia, en la constelación de Perseo. La fotografía que aquí vemos cubre un ancho de unos 61 000 años luz (19 kiloparsecs).
Incrustada en el centro de un gran cúmulo de galaxias conocido como el Racimo de Perseo, también es conocida por sus fuertes emisiones en las frecuencias de radio y de rayos-X. El choque de las galaxias hace que el gas y el polvo que se encuentra en la brillante galaxia central gire alrededor del núcleo del objeto. Las emisiones de radio y de rayos-X indican la existencia probable de un agujero negro en el corazón de la gran galaxia elíptica.
Si bien el material polvoriento que vemos en la imagen del Hubble está cayendo hacia adentro del objeto, NGC 1275 muestra intrincadas estructuras filamentosas en una escala mucho mayor, afuera del campo de esta fotografía. Este es un rasgo típico en los grandes racimos galácticos.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: NGC 1275, galaxias en colisión
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA), Reconocimiento: M. Donahue (STScI) y J. Trauger (JPL)

NGC 4414 y sus brazos polvorientos

Los brazos espirales exteriores son considerablemente más azulados, debido a la continua formación de jóvenes estrellas azules, las más brillantes de las cuales pueden ser vistas individualmente con la alta resolución proporcionada por la cámara del Hubble. Los brazos son también muy ricos en nubes de polvo interestelar, que aquí se ven como manchas y estrías oscuras que destacan sus siluetas contra la luz estelar. NGC 4414 se encuentra a una distancia de unos 62 millones de años luz, en la dirección de la constelación de Coma Berenices (La Cabellera de Berenice), y tiene un diámetro óptico de aproximadamente 56 mil años luz (17 mil parsecs).
En 1995, la majestuosa galaxia espiral NGC 4414 fue fotografiada por el Telescopio Espacial Hubble como parte del Proyecto Clave sobre la Escala de Distancias Extragalácticas. Un equipo internacional de astrónomos, liderado por la Dra. Wendy Freedman de los Observatorios del Instituto Carnegie de Washington, observó esta galaxia en trece ocasiones diferentes a lo largo de dos meses.
Las imágenes fueron obtenidas con la Cámara Planetaria Gran Angular 2 ( WFPC2 = Wide Field Planetary Camera 2 ) utilizando tres filtros de colores diferentes. Basados en su descubrimiento y en cuidados mediciones del brillo de las estrellas variables que se encuentran en NGC 4414, los astrónomos del Proyecto Clave pudieron determinar con precisión la distancia a la galaxia. El resultado obtenido, 19,1 megaparsecs, o sea unos 60 millones de años luz, junto con determinaciones similares de distancia a otras galaxias cercanas, contribuye al conocimiento general de los astrónomos sobre la velocidad de expansión del universo.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: NGC 4414 y sus brazos polvorientos
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

N11B, guardería estelar

En esta vista panorámica de gas resplandeciente, oscuras nubes de polvo, y estrellas jóvenes y calientes, el Telescopio Espacial Hubble de la NASA captura este iridiscente tapiz de nacimiento estelar en una galaxia vecina.
La región de formación estelar, catalogada como N11B, se encuentra ubicada en la Gran Nube de Magallanes (GNM), que se localiza a apenas 160 000 años luz (50 kiloparsecs) de la Tierra. La imagen cubre un área de unos 105 años luz (32 parsecs) de lado. Con su alta resolución, el Telescopio Espacial Hubble es capaz de ver los detalles de la formación estelar en la Gran Nube de Magallanes con la misma facilidad con que los telescopios de tierra observan el nacimiento de las estrellas en nuestra Vía Láctea. Esta nueva imagen del Hubble se acerca a N11B, una pequeña sub-sección dentro del área de formación estelar catalogada como N11.
N11 es la segunda más grande de las regiones de nacimiento de estrellas de la GNM. Dentro de esa misma galaxia, N11 es superada en tamaño y actividad únicamente por la inmensa Nebulosa de la Tarántula (también conocida como 30 Doradus). La imagen ilustra un casi perfecto de formación estelar secuencial en una galaxia cercana, donde el nacimiento de las estrellas es disparado por estrellas masivas de una generación previa. Cerca de la izquierda de la imagen se puede observar una colección de estrellas azules y blancas, algunas de las cuales se encuentran entre las más masivas que se conocen en el universo. La región de la imagen alrededor del cúmulo de estrellas calientes está relativamente limpia de gas porque la radiación y los vientos estelares lo han empujado hasta alejarlo. Cuando el gas choca y comprime a las densas nubes que lo rodean, las mismas pueden colapsar bajo su propia gravedad y comenzar a formar nuevas estrellas.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: N11B, guardería estelar
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

LL Oriones y su arco de choque

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA continúa revelando varios tesoros sorprendentes e intrincados dentro de la cercana región de intensa formación estelar conocida como Gran Nebulosa de Orión. Una de tales joyas es el arco de choque alrededor de la jovencísima estrella LL Orionis, que se muestra en esta imagen de Hubble Heritage.
Denominado así por la forma de luna creciente que forma un barco a medida que se traslada por la superficie del agua, un arco de choque puede ser creado en el espacio cuando dos corrientes de gas chocan entre sí. LL Orionis emite un vigoroso viento solar, una corriente de partículas cargadas que se alejan rápidamente de la estrella. Nuestro propio Sol presenta una versión algo menos energética de este viento que es responsable de los espectáculos de auroras polares en la Tierra.

El material que compone el veloz viento de LL Ori choca con el gas lento que se evapora desde el centro de la Nebulosa de Orión, que está localizada en la parte inferior derecha de esta fotografía. La superficie donde chocan los dos vientos es el arco en forma de media luna que se ve en la imagen. A diferencia de la onda de agua creada por un barco, este arco de choque interestelar tiene una estructura tridimensional. La emisión filamentosa tiene un límite muy claro en el lado opuesto a LL Ori, pero es difuso en el lado más cercano a la estrella, una característica común a muchos arcos de choque.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: LL Oriones y su arco de choque
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

M87,  poderoso reflector cósmico

En las profundidades del espacio, un inmenso haz de energía ilumina la constelación de Virgo. Proyectándose desde el centro de la galaxia M87 como el haz de luz de un reflector cósmico, vemos a uno de los más asombrosos fenómenos de la naturaleza, un chorro de electrones y de otras partículas sub-atómicas, generado por un agujero negro, y que viaja casi a la velocidad de la luz.
En esta imagen del Telescopio Espacial Hubble de la NASA, el color azul del chorro contrasta con el resplandor amarillo de la luz combinada de miles de millones de estrellas indistinguibles y de los cúmulos globulares que componen la galaxia.

A primera vista, M87 (también conocida como NGC 4486) parece ser una galaxia elíptica gigante ordinaria, una de las muchas elípticas del cercano racimo de galaxias de Virgo. Sin embargo, ya en 1918 el astrónomo H. D. Curtis notó un "curioso rayo recto" que salía de M87. En la década de 1950, cuando el campo de la radioastronomía estaba recién floreciendo, se descubrió que una de las radiofuentes más brillantes del cielo, Virgo A, estaba asociada con M87 y su chorro. Luego de décadas de estudio, impulsados por estos descubrimientos, los científicos pudieron aclarar el origen de esta increíble fuente de energía. Yaciendo en el centro de M87 se encuentra un agujero negro supermasivo, que ha engullido el equivalente a dos mil millones de masas Solares. El chorro se origina en el disco de gas supercaliente que gira alrededor del agujero negro y es impulsado y concentrado por los intensos y retorcidos campos magnéticos atrapados dentro del plasma. Visto en luz óptica, el chorro mide unos 5.000 años luz de largo, pero en radioondas su longitud es de aproximadamente 100.000 años luz. La luz que vemos (y la emisión de radio que detectamos) es producida por los electrones que recorren las líneas del campo magnético del chorro, un proceso conocido como radiación de sincrotrón, que le da al chorro su característico tinte azulado.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: M87, poderoso reflector cósmico
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

M16, La Nebulosa del Águila

Parecida a una criatura alada de un cuento de hadas, posada sobre un pedestal, este objeto es en realidad una ondulante torre de gas frío y de polvo elevándose desde una guardería estelar conocida como la Nebulosa del Águila. La empinada torre mide 9,5 años luz de altura, algo más de dos veces la distancia que separa al Sol de su estrella vecina más cercana.
Las estrellas de la Nebulosa del Águila nacen en nubes frías de gas hidrógeno que residen en vecindarios caóticos, donde la energía de las jóvenes estrellas esculpen paisajes fantásticos. La torre puede ser una incubadora gigantes para esas estrellas recién nacidas. Un torrente de luz ultravioleta proveniente de un grupo de estrellas jóvenes y masivas (más allá de la parte superior de la imagen) está erosionando el pilar.
La luz estelar es también responsable por la iluminación de la áspera superficie de la torre. Se pueden ver corrientes fantasmagóricas de gas hirviendo en su superficie, creando una neblina alrededor de la estructura y resaltando su forma tridimensional. La columna se destaca en silueta contra el resplandor de fondo del gas más distante. El borde de la oscura nube de hidrógeno que se encuentra en la parte superior de la torre está resistiendo la erosión, de forma similar a la de un matorral en medio de un campo de hierba de la pradera que está siendo consumida por el fuego. En este caso celestial, algunas espesas nubes de hidrógeno y polvo han sobrevivido más que las que las rodean frente al estallido de luz ultravioleta que llega de las jóvenes y calientes estrellas. Es posible que se estén formando estrellas dentro de la torre gaseosa. Algunas de ellas pueden haber sido creadas por el gas denso que colapsa bajo su propia gravedad. Otras estrellas pueden estar formándose por la presión del gas que ha sido calentado por las estrellas calientes del vecindario.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: M16, La Nebulosa del Águila
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

NGC 2440, una nebulosa planetaria

NGC 2440 es una nebulosa planetaria eyectada por una estrella agonizante, y que muestra una estructura muy caótica. Su estrella central es una de las más calientes que se conocen, con una temperatura superficial cercana a los 200.000 grados centígrados. La compleja estructura de la nebulosa sugiere a algunos astrónomos que desde esta estrella han habido flujos periódicos de material eyectados en direcciones opuestas, similares a los que encontramos en NGC 2346 , pero que en este caso han sido episódicos, y han tenido diferentes direcciones en cada episodio.
NGC 2440 está rodeada por una nube mucho más grande de gas frío que resulta invisible en la luz ordinaria, pero que puede ser detectada con telescopios infrarrojos.
Esta nebulosa se encuentra a unos 4.000 años luz de distancia, en la dirección de la constelación de Puppis (La Popa).

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: MGC 2440, una nebulosa planetaria
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

V838 Monocerotis

Esta imagen, capturada por la Cámara Avanzada para Inspecciones el 8 de febrero de 2004, corresponde a la última visión del Hubble sobre un halo de luz en expansión alrededor de una estrella lejana, llamada V838 Monocerotis (V383 Mon). La iluminación del polvo interestelar proviene de una estrella supergigante roja que está en el medio de la imagen, que generó hace dos años un pulso de luz parecido al destello de un flash. V838 está localizada a unos 20.000 años luz de la Tierra, en la dirección de la constelación Monoceros (el Unicornio), lo que ubica a esta estrella en el borde exterior de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Esta imagen, capturada por la Cámara Avanzada para Inspecciones el 8 de febrero de 2004, corresponde a la última visión del Hubble sobre un halo de luz en expansión alrededor de una estrella lejana, llamada V838 Monocerotis (V383 Mon).
Esta iluminación en expansión, llamada eco de luz, de una nube de polvo alrededor de una estrella, ha estado revelando algunas estructuras notables desde que la estrella aumentó sorpresivamente su brillo durante varias semanas a principios de 2002. Si bien Hubble ha estado siguiendo este eco de luz a través de varias fotografías, esta imagen muestra por primera vez unos remolinos en la nube de polvo. Estos torbellinos son causados probablemente por turbulencias en el polvo y en el gas que rodea a la estrella, generadas a medida que se expanden lentamente. El polvo y el gas fueron probablemente eyectados por la estrella en una explosión anterior (similar al evento de 2002) ocurrida hace algunas decenas de miles de años. Estos materiales que rodean a la estrella permanecieron invisibles e insospechas hasta que fueron iluminados de pronto por la brillante explosión de la estrella central de hace dos años.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: V838 Monocerotis
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

N44C, región HII

Filamentos de nebulosa que ondulan en la brisa interestelar, más allá de la constelación del Dorado. Recordando el cabello de la diosa en el famoso retrato de Boticelli, "El nacimiento de Venus", unos filamentos que resplandecen suavemente se alejan de un complejo de jóvenes estrellas calientes.
Esta imagen de la nebulosa conocida como N44C llega desde los archivos del Telescopio Espacial Hubble de la NASA. Fue tomada con la Cámara Planetaria Gran Angular 2 en 1966 y se presenta aquí por el Proyecto Hubble Heritage. N44C es la designación para una región de gas hidrógeno ionizado que rodea una asociación de estrellas jóvenes en la Gran Nube de Magallanes, una pequeña y cercana galaxia compañera de la Vía Láctea, y es resulta visible a simple vista desde el hemisferio austral.
Este objeto es peculiar debido a que la estrella que es principal responsable de la iluminación de la nebulosa, es inusualmente caliente. Las estrellas más masivas, que son de 10 a 50 veces más masivas que el Sol, tienen temperaturas máximas que oscilan entre los 30 000 y los 50 000 grados Kelvin. La estrella que ilumina a N44C parece ser significativamente más caliente, con una temperatura de unos 75 000 grados Kelvin.
Entre las ideas propuestas para explicar esta inusualmente alta temperatura se incluye la posibilidad de una estrella neutrónica o de un agujero negro que produzca rayos-X en forma intermitente, y que en estos momentos esté "apagado". En la parte superior derecha de esta imagen encontramos unos filamentos nebulosos que inspiraron una comparación con Boticelli. Estos filamentos rodean una estrella Wolf-Rayet, otra clase extraña de estrellas caracterizadas por un "viento" excepcionalmente vigoroso de partículas cargadas. El choque de este viento contra el gas que lo rodea hace que este último brille.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: N44C, región HII
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

SMC-N 81, guardería estelar

Un cúmulo de estrellas recién nacidas escondidas en un capullo brillante a 200.000 años luz de distancia, en la Pequeña Nube de Magallanes. El Telescopio Espacial Hubble ha echado un vistazo profundo dentro de una galaxia vecina para revelar detalles de la formación de nuevas estrellas.
El blanco de Hubble fue un cúmulo de estrellas recién nacidas en la Pequeña Nube de Magallanes, una pequeña galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. Las nuevas imágenes muestran estrellas jóvenes y brillantes apiñadas dentro de una nebulosa, o nube resplandeciente de gas, catalogada como N 81. Estas estrellas masivas recientemente formadas en el interior de N 81 están perdiendo material con gran velocidad, enviando al espacio fuertes vientos estelares y ondas de choque, ahuecando una especie de crisálida dentro de la nebulosa que las rodea. Las dos estrellas más luminosas, que se ven en la imagen de Hubble como un par muy unido cerca del centro de N 81, emiten una copiosa radiación ultravioleta y hacen que la nebulosa resplandezca a causa de la fluorescencia.
Fuera del brillante gas caliente encontramos material más frío, consistente en hidrógeno molecular y polvo. Normalmente, este material sería invisible, pero se puede ver algo del mismo como una silueta contra el fondo nebuloso, formando largas líneas de polvo y un nódulo en forma de elipse, pequeño y oscuro. Se cree que las estrellas jóvenes se han formado a partir de esta materia fría a través de la contracción gravitatoria. Son pocos los rasgos que los telescopios con base en tierra pueden ver en N 81, la que se ganó así el mote informal de "La Burbuja". Los astrónomos no estaban seguros de si era una sola o algunas pocas las estrellas calientes que estaban dentro de la nube, o si era una guardería estelar que contenía un gran número de estrellas menos masivas. Las imágenes de alta resolución del Hubble muestran que el caso es el último, revelando que numerosas estrellas blancas jóvenes y calientes (visibles fácilmente en la fotografía a color) están contenidas en N 81. Esta información crucial tiene gran importancia para las teorías de formación estelar, y N 81 ofrece una oportunidad singular para ver de cerca las turbulentas condiciones que acompañan al nacimiento de las estrellas masivas.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: SMC-n81, guardería estelar
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

El Objeto de Hoag

Un anillo prácticamente perfecto de estrellas azules calientes gira alrededor del núcleo amarillo de una inusual galaxia conocida como el Objeto de Hoag. Esta imagen del Telescopio Espacial Hubble captura una vista de frente del anillo de estrellas de la galaxia, revelando más detalles que cualquier otra foto existente de este objeto. La imagen puede ayudar a los astrónomos a develar claves sobre la formación de estos extraños objetos.
La galaxia en sí misma tiene unos 120.000 años luz de ancho, es decir que es ligeramente más grande que nuestra Vía Láctea. El anillo azul, que se encuentra dominado por cúmulos de estrellas jóvenes y masivas, contrasta fuertemente con el núcleo amarillo compuesto principalmente por estrellas viejas. Lo que parecería ser un "vacío" que separa las dos poblaciones estelares puede en realidad contener algunos cúmulos estelares que son casi demasiado tenues como para ser vistos. Curiosamente, un objeto que muestra un parecido indudable con el Objeto de Hoag puede ser visto en el "vacío" en la posición de la una en punto. Probablemente sea una galaxia anillada de fondo.
Las galaxias anilladas pueden ser creadas de diferentes formas. Un escenario posible es la colisión con otra galaxia. A veces la segunda galaxia atraviesa la primera, dejando una "salpicadura" de formación estelar. Pero en el caso del Objeto de Hoag no hay signos de una segunda galaxia, lo que lleva a sospechar que el anillo de estrellas azules puede ser el desgajado remanente de una galaxia que pasó muy cerca. Algunos astrónomos estiman que el encuentro pudo haber ocurrido hace 2 o 3 mil millones de años.

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enlace en Astroseti: El Objeto de Hoag
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

Hubble-V en NGC 6822

Parecida a las enroscadas llamas de la hoguera de un campamento, esta magnífica nebulosa de una galaxia vecina les está ofreciendo a los astrónomos nuevos conocimientos sobre el fiero nacimiento de las estrellas, tal y como debe haber sucedido muchas veces en el universo temprano. La nube de gas resplandeciente, llamada Hubble-V, tiene un diámetro de unos 200 años luz (60 kiloparsecs). Una tenue cola de nubosidad que se desliza hacia afuera desde la parte superior de la imagen, se coloca en posición opuesta a un denso cúmulo de estrellas brillantes más abajo de la irregular forma de la nebulosa.
La capacidad de resolución del Hubble y su sensibilidad a la luz ultravioleta revela un denso nódulo de docenas de estrellas ultra-calientes anidadas en la nebulosa, y cada una de las cuales es 100.000 veces más brillantes que nuestro Sol. Estas jóvenes estrellas de apenas 4 millones de años de edad están demasiado distantes y cercanas entre sí como para que se las pueda distinguir individualmente con los telescopios con base en tierra. La pequeña e irregular galaxia que las alberga, llamada NGC 6822, es una de las vecinas más cercanas de la Vía Láctea y se la considera como un prototipo de las primitivas galaxias fragmentarias que habitaron el universo joven. Se encuentra aproximadamente a 1,63 millones de años luz (500 kiloparsecs), en la dirección de la constelación de Sagitario.

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enlace en Astroseti: Hubble-V en NGC 6822
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

Casiopea A, remanente de supernova

Hace 300 años explotó una estrella masiva en la constelación de Casiopea. Hoy nos muestra la imponente belleza de sus restos. Hace 300 años, en la constelación de Casiopea, murió una estrella en una explosión cataclísmica. Una supernova. Los desgajados remanentes de esa explosión son conocidos como Casiopea A, o para decirlo más sintéticamente, Cas A.
Cas A es el remanente de supernova más joven que haya sido identificado en la Vía Láctea. La estrella que explotó era grande, unas 15 a 25 veces más masiva que nuestro Sol. Las estrellas de ese tamaño tienen vidas cortas. Consumen sus reservas de combustible en decenas de millones de años, mil veces más rápidamente que nuestro Sol. Y cuando su combustible se acaba, las estrellas masivas comienzan a recorrer una compleja cadena de sucesos que conducen finalmente a una dramática explosión. El núcleo de la estrella colapsa rápidamente sobre sí mismo y libera enormes cantidades de energía gravitatoria. Esta súbita erupción de energía frena el colapso y lanza al espacio la mayor parte de la masa de la estrella, a velocidades de hasta 20.000 kilómetros por segundo.
Estas hermosas imágenes de Cas A permiten a los astrónomos estudiar los restos con gran claridad, viendo por primera vez que están ordenados en miles de pequeños nódulos de gas que se está enfriando. La fotografía del remanente de Cas A que aquí vemos es apenas una sección del borde superior de la cobertura en expansión del remanente. Cerca de la parte superior de la imagen pueden distinguirse docenas de cadenas de pequeñas acumulaciones. Cada una de ellas, que era originalmente un pequeño fragmento de la estrella, es decenas de veces más grande que el diámetro de nuestro sistema solar.

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enlace en Astroseti: Casiopea A, remanente de supernova
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
Galaxia de canto ESO 510-G13

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha capturado la imagen de una inusual galaxia vista de canto, revelando los notables detalles de su combado disco de polvo y mostrando cómo las galaxias que colisionan provocan la formación de nuevas generaciones de estrellas. Los detalles de la estructura de ESO 510-G13 son visibles porque las nubes de polvo interestelar que marcan su disco se ven silueteadas por la luz que está detrás de ellas y que proviene del brillante y liso abultamiento central de la galaxia. El polvo y los brazos de las galaxias espirales normales, como nuestra propia Vía Láctea, parecen chatas cuando se las mira de canto. Esta imagen de Hubble Heritage de ESO 510-G13 muestra, en cambio, una galaxia que posee un disco con una estructura inusualmente retorcida, observada por primera vez en fotografías tomadas desde tierra por el Observatorio Austral Europeo ( ESO = European Southern Observatory ) en Chile. La galaxia está localizada en la constelación austral de Hidra, y a una distancia de unos 150 millones de años luz (46 megaparsecs) de la Tierra, y tiene un diámetro de unos 105 mil años luz (32 kiloparsecs).
La fuerte distorsión del disco indica que ESO 510-G13 ha sufrido recientemente una colisión con una galaxia cercana y que se encuentra en proceso de engullirla. Las fuerzas gravitatorias distorsionan las estructuras de las galaxias cuando sus estrellas, gas y polvo se entremezclan en un proceso que toma millones de años. Al final, las perturbaciones desaparecerán, y ESO 510-G13 volverá a verse como una simple galaxia normal. En las regiones exteriores de ESO 510-G13, especialmente en el lado derecho de la imagen, vemos que el disco retorcido contiene no solamente polvo oscuro, sino también nubes brillantes de estrellas azules. Esto demuestra que en el disco se están formando estrellas jóvenes y calientes. Los astrónomos piensan que la formación de nuevas estrellas puede ser disparada por las colisiones entre galaxias, a medida que sus nubes interestelares chocan unas con otras y se comprimen.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: ESO 510-G13
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
Dos galaxias en Hydra, NGC 3314

El casual alineamiento de estas dos galaxias con nuestra línea de visión nos permite distinguir algunos rasgos especiales de este par galáctico. Gracias a un alineamiento extraordinariamente fortuito, una galaxia espiral vista de frente se encuentra justo delante de otra espiral más grande. Este alineamiento nos proporciona la rara oportunidad de visualizar el material oscuro dentro de la galaxia frontal, que se ve únicamente porque se destaca su silueta contra el objeto más brillante que está detrás. El polvo que se encuentra en los brazos en espiral de la galaxia en primer plano está ubicados precisamente donde puede absorber la luz proveniente de la galaxia más distante. La silueta que se forma nos muestra el lugar donde están ubicadas las nubes de polvo, y cuánta luz absorben. Los brazos en espiral de la galaxia en primer plano parecen cambiar de brillante a oscuro, en la medida en que son proyectados primero contra el espacio profundo, y luego nuevamente contra el brillante fondo de la otra galaxia.
NGC 3314 se encuentra a unos 140 millones de años luz de la Tierra, en la dirección de la constelación austral de Hidra. Las brillantes estrellas azules que forman un molinete cerca del centro de la galaxia en primer plano se han formado recientemente a partir del gas y del polvo interestelar. En muchas galaxias, el polvo interestelar se encuentra únicamente en la misma región en la que se formaron las jóvenes estrellas azules. Sin embargo, en la galaxia que aquí vemos en primer plano, NGC 3314a, encontramos numerosas cintas oscuras adicionales de polvo que no están asociadas con ninguna joven estrella brillante.
Una pequeña mancha roja cercana al centro de la imagen es el núcleo brillante de la galaxia de fondo, NGC 3314b. Se lo ve rojizo por la misma razón que el Sol poniente se ve de color rojo. Cuando la luz pasa a través de un volumen que contiene partículas pequeñas (ya sean moléculas en la atmósfera de la Tierra o partículas de polvo interestelar en las galaxias), su color se hace más rojo. NGC 3314a se encuentra a unos 117 millones de años luz de la Tierra, mientras que NGC 3314b está a unos 140 millones de años luz. Las dimensiones del par son de 40 mil por 70 mil años luz.

enlace: The Hubble Heritage Proyect
enlace en Astroseti: Dos galaxias en Hydra, NGC 3314
Crédito: NASA and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

Detalle de M42, la Nebulosa de Orión

Una visión detallada de la zona de la nebulosa M42 en la que se encuentran las estrellas LL Orionis y LP Orionis, es el tema de esta obra de arte del Hubble. Un estudio cercano del mosaico en color de la Nebulosa de Orión (M42) realizado en 2006 por el Telescopio Espacial Hubble, revela numerosos tesoros que residen dentro de esta cercana región de intensa formación estelar. Al suroeste de las estrellas del Trapecio, localizadas en el centro de la nebulosa, un asombroso retrato de Hubble Heritage captura una variedad de intrincados objetos. Áreas fuertemente contrastantes de luz y oscuridad se mezclan con una paleta de colores para formar ricos torbellinos y movimientos fluidos que podrían hacer que incluso los mejores artistas dieran un paso atrás y admiraran esta obra maestra.
Ligeramente visible sobre la izquierda del centro, se encuentra la estrella LL Orionis (LL Ori), que fuera el objeto de una publicación del Proyecto Hubble Heritage en 2002. El delicado arco de choque que rodea a LL Ori apunta hacia la corriente de gas que fluye lentamente del centro de la Nebulosa de Orión, cerca de las estrellas del Trapecio, ubicadas fuera de la imagen, más allá del borde superior izquierdo. Un examen cuidadoso de los extremos del arco de choque muestra choques secundarios que se forman a medida que un chorro de gas que escapa a gran velocidad de la estrella en formación golpea contra el gas lento del centro. A la derecha de LL Ori, un fantasmal velo de material cuelga espeso y oscuro, opaca algunas porciones de la nebulosa que se encuentran detrás de él. La estrella brillante hacia la zona inferior izquierda de la imagen, conocida como LP Orionis (LP Ori), está rodeada por una prominente nebulosa de reflexión. Los astrónomos creen que la estrella se está moviendo dentro de otro velo de material que se encuentra frente a M42. La apariencia del borde brillante sobre LP Ori indica que la región oscura en forma de lágrima sobre la estrella debe ser una cavidad formada a medida que LP Ori se mueve a través del material del velo, más que un velo polvoriento que oscurezca la luz que se encuentra detrás.
La Nebulosa de Orión, conocida también como M42, se encuentra localizada en la constelación del mismo nombre, a una distancia de unos 1 500 años luz (460 parsecs).

enlace: The Hubble Heritage Project
enlace en Astroseti: Detalle de M42, Nebulosa de Orión
Crédito: NASA, ESA, and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)
Galaxia espiral barrada NGC 1672

Típica galaxia espiral barrada a unos 60 millones de años luz en la dirección de la constelación meridional Dorado.

enlace: Hubblesite

Crédito: NASA , ESA , and the Hubble Heritage Team ( STScI / AURA ) - ESA /Hubble Collaboration
Pequeña Nube de Magallanes

Estrellas jóvenes recién formadas, muy brillantes y azules, en la Pequeña Nube de Magallanes (NGC 292), una galaxia cercana a 200.000 años luz de la Tierra, en la Constelación Tucana.

enlace: Hubblesite

Crédito: NASA , ESA , and the Hubble Heritage Team ( STScI / AURA ) - ESA /Hubble Collaboration
La galaxia de Bode, M81

Este "universo-isla", que dirían en el siglo XIX, está localizado a algo menos de 12 millones de años-luz (sí, los seres humanos no existían entonces, ni siquiera los homínidos). En realidad la imagen es un mosaico tomado durante diferentes épocas con la cámara ACS, y permite ver distintas compones de la galaxia, desde estrellas relativamente masivas hasta asociaciones estelares.

enlace: Hubblesite

Credit: NASA , ESA , and The Hubble Heritage Team ( STScI / AURA )


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