Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Nuestra web
Email: elcielodelmes @ elcielodelmes.com

Visitas:
Noticias


Fuente Zarabanda Digital

Messier 29 - En las alas del Cisne


El objeto que vamos a describir este mes es un cúmulo abierto de estrellas, es decir, una asociación o agrupación de astros que se "sale de lo normal" y que en la mayoría de los casos corresponde a estrellas gravitacionalmente unidas. Al estar agrupadas, a simple vista o con instrumentos pequeños da la sensación de una mancha difusa , lo que en ocasiones se podía confundir con un Cometa, por lo que Messier lo incluía en su Catálogo. En una noche de verano si miramos al cielo vamos a ver la Vía Láctea en el Cisne. Además su estrella principal Deneb (una gigantesca estrella) forma parte del famoso "triángulo de verano" junto con Vega (en la Lira) y Altaír (en el Águila).

Pues bien, en la misma línea que une Deneb con Altaír y una vez pasada el ala derecha del Cisne, nos encontramos con esta sutil manchita que es M29. Su distancia varía mucho según las distintas medidas porque su luz está muy oscurecida por la Vía Láctea, pero se puede estimar en unos 5.000 años-luz de media. Un astrónomo del observatorio Yerkes llegó a la conclusión que la densidad de la materia alrededor de M29 era mil veces mayor de lo normal, así que si no fuese por esta razón su luz sería 3 veces más brillante. Sin embargo hay otras teorías sobre este cúmulo que indican que podrían ser DOS cúmulos, porque algunas estrellas parecen estar a 2.500 años-luz y otras a 7.000 años-luz. Tal disparidad sólo puede ser explicada si fuesen realmente dos cúmulos que por casualidad se superponen.


Todas sus estrellas más calientes son gigantes y de una magnitud cercana a 8, en un radio de 11 años-luz. La estrella más luminosa lo es en 160.000 veces la luminosidad del Sol, una cifra impresionante, para lo débil que se ve el cúmulo. Sobre el número de estrellas que lo componen, tampoco los astrónomos se ponen de acuerdo, lo que refuerza todavía más la idea de dos cúmulos. Unos cifran el número en 50 estrellas, (por ejemplo el Catálogo 2000) y otros dan sólo 20 estrellas entre sus componentes.

El cúmulo puede verse perfectamente con prismáticos. Con telescopios de pequeño alcance se suele ver mejor y apreciaremos como un cuadrilátero formado por sus cuatro estrellas más brillantes y las otras tres forman un triángulo al norte del primero. La sensación que da en imágenes de pequeños telescopios es de aislamiento, aunque en las fotos se ven las estrellas del fondo de la Vía Láctea que ocupan la zona muy poblada del Cisne. Se parece asombrosamente a las Pléyades (M45), pero está mucho más lejos.


En Infrarrojo se aprecian las estrellas con absoluta nitidez. Veamos esta imagen tomada por el telescopio 2MASS. Se ha obtenido dando falso-color a la imagen codificando las diferentes longitudes de onda de manera que se asigna el rojo a la más fría o larga banda y el azul a la más caliente o corta banda infrarroja.

Por último os presento una foto hecha por un aficionado para que comprobéis cómo también los que no somos profesionales ni contamos con la enorme tecnología que hoy día tienen los telescopios astronómicos, podemos obtener a base de trabajo y paciencia (y la mayoría de las veces con mucho frío en las noches de observación). La preciosa foto de M29 ha sido obtenida por Martin Germano, un aficionado de California, que utilizó un telescopio Newton de 36 centímetros de apertura (que no está mal, aunque sigue siendo de aficionado).


Cuánto le deben los antiguos navegantes a Messier. En la época de sus descubrimientos y de su Catálogo (1.764), no había GPS, no había Radio, ni Radar, sólo BRUJULA y OJO. Los navíos trazaban sus rutas mirando a los astros inmóviles por lo que era de suma importancia no confundir las manchas con cometas, porque estos sí se movían. Era la época en la que los hombres ¡! "miraban más al Cielo" ¡!

M. Manero - Rivas


www.elcielodelmes.com © Vicente Díaz 2007