|
||||
|---|---|---|---|---|
Para visualizar este portal aconsejamos una resolución de 1280x768 | ||||
|
Noticias |
Autor: Sondas Espaciales Laika y los perros cosmonautasEste frío 3 de noviembre 1957, el equipo encargado de las verificaciones esta ya dispuesto a comenzar los primeros trabajos de preparación para el próximo lanzamiento sobre la primera y única plataforma del cosmódromo de Baikonur.
Del pozo de evacuación de los gases, todavía se escapan las nubes blancas de vapor dejadas por las llamas de cohete después del despegue de este, hace apenas unos minutos. El "tulipán", los cuatro brazos que mantienen el impulsor hasta su lanzamiento están abiertos y parecen esperar el próximo impulsor.
Pero el lanzamiento del primer satélite. artificial, el Sputnik 1, sorprendió todo el mundo: los países occidentales primero. Y los Soviéticos ellos, se quedaron sorprendidos. de la reacción de los occidentales. Entonces, en plena "Guerra Fría", la política dictó la etapa siguiente: demostrar que el Sputnik 1 no era un "accidente", con el lanzamiento de otro satélite. mas "potente" y con "algo" de mas que dejaría rasgos en la memoria de todos. Fue Korolev quien propuso enviar un animal a bordo del Sputnik 2. El satélite. llamado "Objeto D" (el futuro Sputnik 3) había tomado retraso. Fue el equipo de Oleg Ivanovski, "las manos de Korolev", quien imaginó el Sputnik 2, fabricado, con el "doble" del Sputnik 1 y con una cabina utilizada sobre los cohetes geofísicos. A esto, añadieron, en la parte superior unos instrumentos para la observación del Sol. El conjunto pesaba 508,3 kg y fue montado en tres semanas. Media 1,20m de alto. Claro, la nave no tenia ni escudo térmico ni retrocohetes para iniciar un regreso. La decisión política de Kruschev firmaba la fin trágica de Laika. Vladimir Yazdovski, el responsable del equipo de médicos que tenían como cargo el seguimiento del vuelo de Laika, cuenta detalladamente en su libro "los senderos del Universo" publicado en 1996 el entrenamiento, la preparación y el vuelo de la perrita. Yazdovski comenzó a trabajar con Korolev a partir de 1948. Su encuentro con el Constructor Principal durante el otoño de aquel año, nos da una idea del carácter directivo de este ultimo: "los cohetes geofísicos están preparando el camino para que el hombre vaya al espacio. Ahora es el momento de estudiar los efectos de los vuelos sobre los animales antes de pasar a los seres humanos. Te doy una cabina, instala lo que quieras en su interior. Piensatelo bien, estudia el por y el contra.. y dame tu acuerdo!" El primer vuelo balístico de un perro fue, a bordo de un cohete R-2.(B-1), el 22 de julio 1951. Un total de 29 vuelos se realizaron hasta el 16 de septiembre 1960.
Estos vuelos permitían dos tipos de investigaciones: tecnológicas (elaboración de los instrumentos de regulación, de los sistemas que abastecen y aseguran la vida del animal durante todas las fases del vuelo) y biológicas (estudio de la resistencia de los animales a las vibraciones, al ruido, a las radiaciones cósmicas, a la gravedad cero, etc.).
Los cohetes y los "viajeros espaciales" llegaron de mas en mas alto: Once vuelos superaron los 200km de altitud, con una duración en gravedad cero de un máximo de 6 minutos. Otros tres vuelos (todos durante el año 1958), superaron los 450 km de altitud y una duración en gravedad cero entre 8 y 10 min.
Además de una cantidad enorme de «objetos biológicos», un total de cuarenta y dos perros volaron durante todos esos años, quince de ellos, dos o mas veces.
La duración de los vuelos era sin embargo insuficiente para conocer las reacciones fisiológicas de los animales en gravedad cero Por eso se tenia que pasar a vuelos de mas larga duración Y construir naves seguras y capaces de regresar del espacio. A todo eso trabajaban los equipos de Yazdovski (para la parte medica) y Ivanovski (para la parte técnica), cuando cayó la orden de enviar un perro al espacio, en octubre 1957. Desde varios meses, tres animales se entrenaban para vuelos espaciales entonces,: Mukha, un perro y dos perras : Albina y Kudriavka (" Rizadita"). Albina ya era una veterana con dos vuelos y fue el animal suplente de Rizadita. Esta , de tres años de edad y de un peso de 6,350 kg, fue seleccionada por su buen carácter y su capacidad a aceptar los instrumentos médicos y el entrenamiento. Mukha, fue el " perro tecnológico", es decir que en el se probaban los instrumentos médicos y los resultados obtenidos "en vida normal", se comparaban con los de los otros dos animales.
El entrenamiento era el mismo que para los animales que habían volado anteriormente. Además de poner los animales en condiciones similares a un lanzamiento : ruido y vibraciones, también se les acostumbraba a entrar en cabinas de mas en mas pequeñas. La cabina del Sputnik 2 media 600mm ? 220mm ? 450mm.La estancia de los animales en tales cabinas aumentaba gradualmente y pasó de algunas horas hasta los 15 a 20 días. También se tenían que acostumbrar a llevar el "traje cósmico", los sensores que enviarían los datos y soportar los mecanismos de saneamiento de la cabina. Los científicos también estudiaban la mejor manera de alimentar los animales para determinar las cantidades de kilocalorias que estos tenían a su disposición a cada "comida".
Yazdovski, recuerda el gran trabajo de los conceptores de los instrumentos utilizados durante el vuelo de Laika, y de su equipo de medicos: Oleg Gizenko, Abram Genin, Alejandro Serjapin, ?rmen Giurdjian, Natalia Kazakova, Ígor Balahovsky, Ekaterina Petrov etc.. Se le cambió el nombre a la perrita seleccionada al primer vuelo orbital. De Kudriavka pasó a llamarse Laika, por dos razones: Laika era mas fácil de pronunciar (sobre todo para los extranjeros), y segundo para recordar la familia del animal, los perros laikis, perros cazadores del norte.
El 26 de octubre de 1957, 22 días después del lanzamiento del primer satélite artificial de la Tierra, Korolev llegaba a Baikonur. El equipo médico había terminado la preparación y el entrenamiento de los animales. El 31 de octubre Laika entraba en la cabina del Sputnik 2, y el día 3 de noviembre la Zemiorka se la llevaba al espacio para un vuelo sin regreso. La telemetría permitía el seguimiento del estado de Laika. En el documento de aquí, presentado por vez primera en noviembre 1996, por Evgueni Ilyn del Instituto de los problemas biomédicos de Moscú. (IMBP), podemos ver las reacciones del corazón durante las diversas etapas del vuelo: aceleración del ritmo durante el ascenso del cohete y luego regreso a un ritmo un poco superior a lo normal después de que Laika se acostumbrara a la gravedad cero Yazdovski cuenta como poco después de la llegada del Sputnik 2 a la órbita. fue a informar a la Comisión de Estado: les gritó con alegría: "victoria! esta viva!".
Pero los instrumentos de telemetría montados sobre el Sputnik 2 eran los mismos que los instalados sobre el Sputnik 1. Rápidamente, los técnicos se dieron cuenta que las informaciones recibidas perdían potencia y calidad. En total, solo sirvió la telemetría de las tres primeras órbitas del satélite., es decir las cuatro y media o cinco primeras horas de vuelo. Pero entonces las indicaciones de la temperatura de la cabina de Laika ya no eran buenas: esta superaba ya los 41° C. ¿Cuanto tiempo vivió Laika? Nadie puede responder con certeza, pero casi seguro que la vida de esta no debía superar las seis horas, después del lanzamiento..
Tuvieron que pasar dos años y medio antes que la URSS lanzara otra vez animales a la órbita. El 19 de agosto 1960, las perritas Bielka y Strelka orbitaron 18 veces alrededor de nuestro planeta, permaneciendo en el cosmos durante 27 horas.
Pero entonces ya era a bordo de una nave técnicamente mejorada y no improvisada como lo era Sputnik 2: se trataba de un ejemplar casi idéntico a la futura Vostok con la cual Yuri Gagarin realizó su histórico vuelo del 12 de abril 1961.
Los técnicos y los médicos habían podido trabajar con tranquilidad y resolver todos los problemas, en particular el de la instalación de un escudo térmico eficaz y el del funcionamiento de un motor que permita la salida de órbita. de la nave (el TDU de Isayev). Lo demuestra la alegría de Gizenko, presentando Bielka y Strelka a la prensa rusa e internacional en Moscú., pocos dias depues del vuelo. Entre los animales y los médicos se habían creado vínculos de cariño profundo. Gizenko, por ejemplo pidió y obtuvo el permiso de guardar a Strelka en su casa hasta la muerte del animal. Yazdovski recuerda con nostalgia y tristeza que el también se llevó a su casa a Laika para mimarla un poco, uno dias antes del lanzamiento. Recordemos también que un hijo de Strelka ("Velloso") tomó el camino de la Casa Blanca, regalado por los soviéticos a Jacqueline Kennedy, esposa del Presidente de Estados Unidos.
Después de Bieka y Strelka, tres naves Sputnik mas fueron lanzadas al espacio. Si el Sputnik siguiente , lanzado el 1 de diciembre 1960 con dos perros (Muchka y Pechka) fue perdido a su regreso, los dos siguientes fueron éxitos completos, los Sputniks del 9 de marzo 1961 (Chernuchka) y del 25 de marzo 1961 (Zvezdochka). Tres semanas mas tarde el Vostok 1, llevaba a la órbita. el primer cosmonauta Soviético. Entonces, se terminó la aventura de los "perros cosmonautas".
Fuente: Sondas Espaciales |
|